Una Cita Mensual Con El Cine

Por: Mateo Quintero Segura

Faltan diez minutos para las 6:30 de la noche. Es el último viernes del actual mes, y como siempre, desde el 2006, en la sala de cine de Comfamiliar, a una cuadra de El Pavo, se proyectará una película que sería muy difícil encontrar en las salas de cine comercial. Sandra Milena Melchor, ex docente de la Universidad Tecnológica de Pereira, reparte crispetas a los primeros asistentes de la sala. Intercambia sonrisas con los conocidos, saluda y les da la bienvenida a los desconocidos, y se acomoda metódicamente con ellos en las sillas de la sala. Empieza la proyección. Esta vez le correspondió el turno al cine clásico: The maltese falcon, de John Huston, estrenada en 1941 y ganadora de 3 Oscar en 1942. Se ve salir a Humphrey Bogart con su característico peinado clásico, y se oye claramente la gruesa voz que cautivó a todo Hollywood a mediados del siglo XX. Algunos recordarán la anécdota de John Fante, el padre del realismo sucio norteamericano, que siempre que se emborrachaba le gritaba a su esposa que él era Bogart y que lo tenía que respetar.

Cuando termina la película, inmediatamente se prenden las luces, pero nadie se levanta, excepto Milena, como le gusta que la llamen, o Calcuta, el apodo que la caracteriza, la cual se para frente a todos y empieza a hablar de la película con los asistentes. Explica curiosidades del filme, habla de aspectos técnicos que pocos entienden, y disfruta al ver las reacciones y los comentarios de los espectadores. Algunos comentarios son muy eruditos, otros hablan desde la emoción que les provocó, o la hilaridad que les causó ver las escenas de pelea tan poco verosímiles. Se acaba la charla, no sin antes recordar que el próximo mes, en noviembre, se proyectará la última película del año, la cual no será un clásico sino una estrenada muy recientemente.

Me comenta que con la próxima ya serán 120 películas proyectadas desde el 2006, cuando el Cineforo se empezó a llamar “Hablemos de cine”. Anteriormente, se llamaba Cineclub Hernando Salcedo Silva, en honor al padre del cineclubismo colombiano, me explica. En esa época, que fue desde el 2001 al 2006, se proyectaba una película cada 8 días, pero por falta de recursos no se pudo seguir haciendo. Lo único que cambió, entonces, fue el nombre y el número de filmes proyectados por año; sin embargo, la esencia se mantuvo. Dice que lo que más le gusta del cineforo es el conversatorio, cosa que se ha venido perdiendo en los cineclubes, donde el tiempo es restringido y al que proyecta la película le importa poco la opinión de los espectadores.

Otra de las curiosidades que me comentó, es que ella procura siempre acoplar las películas al mes en que se proyecta. Por ejemplo, la próxima tratará el tema del maltrato a la mujer, el cual se conmemora el mes de noviembre. Del mismo modo, la razón de la proyección de The maltese falcon en octubre es porque pertenece al llamado género negro, y me hizo acordar de cuando conocí el cineforo, que fue por la misma época el año pasado, y proyectaron el primer Drácula de la historia cinematográfica, el protagonizado por Béla Lugosi: sí, ese actor que tanto obsesionaba a Ed Wood.

Como conocí a Milena en la UTP cuando daba clases de Lingüística, le pregunto impertinentemente que qué hace ahora que no es docente, y me cuenta que está dedicada a la escritura. Está preparando una novela y un poemario, obras que espera poner a participar en algunos concursos literarios de este año. Y, claro está, aunque no me lo haya dicho, debe estar disfrutando estos tiempos cuidando a sus perros y gatos: los animales son su otra pasión.

  • ¿Y ahora qué? ¿Pa’ dónde vamos? – le pregunto.
  • Pa’ la casa. Ni modo que pa’ El Pavo porque ya ni abren.

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